Las detenciones ilegales, encarcelamientos por varios delitos con pruebas sembradas, vigilancia, levantamiento de perfiles y la utilización de listas negras de luchadores sociales, son solo apenas algunas de las estrategias del gobierno para detener las protestas contra el fraude electoral en El Progreso, Yoro. A pesar de esa cadena de atropellos miles de personas se resisten a dejar que la ilegalidad ahogue la defensa de la democracia y los derechos humanos.

Más de 20 días suman de protestas populares en los cuales la tensión política del país aumenta. Mientras la Alianza de Oposición permanece en las calles exigiéndole al Tribunal Supremo Electoral, TSE,  transparencia en el proceso.

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