elecciones 2017

Cuando intentaban persuadir a policías que detuvieran la represión contra miles de manifestantes la noche del 29 de noviembre, los defensores de derechos humanos Henry Rodríguez, de ACI-Participa y Kevhin Ramos, de ASOPODEHU, fueron golpeados con los cascos e insultados, a pesar que portaban carnets y chalecos de sus respectivas organizaciones.

La Coalición contra la Impunidad ha contabilizado que las protestas populares contra el fraude electoral se han extendido a 16 de los 18 departamentos de Honduras, sumando unas 53  movilizaciones pero en 10 sitios la represión policial y militar no se hizo esperar,  dejando como resultado heridos graves de bala y gaseados, este 30 de noviembre de 2017.

La Organización Witness for Peace emitió una acción urgente porque que manifestantes hondureños que se oponen al fraude electoral de las elecciones del 26 de noviembre recién pasado  fueron atacados por la policía con municiones de Esatdo Unidos por lo que demandaron a todos sus activistas en este país del norte para que envíen peticiones a sus congresistas para que se suspenda de inmediato la ayuda militar y policial a Honduras.

El retardo con que el Tribunal Supremo Electoral,(TSE),está asumiendo su rol en las elecciones generales en el país   pone en riesgo la débil democracia hondureña porque en las últimas horas de forma misteriosa el Presidente de la República, Juan Orlando Hernández, ha superado la ventaja de 93 mil 975 votos que en el primer y único reporte habían anunciado las autoridades  a favor de Salvador Nasralla, candidato de la oposición.

Con bala viva, bombas lacrimógenas y tanquetas con químicos fueron reprimidos miles de hondureños y hondureñas en las instalaciones del Instituto de Formación Profesional,(INFOP), en la capital hondureña que protestaban por el fraude electoral contra la Alianza de Oposición contra la Dictadura, la noche del 29 de noviembre.

Para quienes se han especializado en fraudes electorales en Honduras el hacerlo no es nada difícil. Cuando se tienen todas las herramientas de un Estado corrupto para hacerlo solo es cuestión de tiempo.

La tardanza de los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) en declarar al ganador de la Presidencia de la Republica a tres días de haberse celebrado las elecciones generales, pese a que según el mismo Presidente de ese organismo gubernamental ya saben quién es el mandatario electo, provoca manifestaciones populares y no se descarta que se puedan dar expresiones de violencia.

Como una actitud irresponsable del  Tribunal Supremo Electoral al  no proporcionar información constante sobre los resultados electorales, especialmente en lo que corresponde al nivel presidencial, lo que denota un marcado sesgo político que puede estar orientada a querer desconocer la voluntad política del pueblo hondureño manifestada en las urnas, señaló la Coalición contra la Impunidad en un comunicado de prensa emitido en las útimas horas, este 28 de noviembre de 2017.